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Mostrando las entradas con la etiqueta CARLOS PIANO. Mostrar todas las entradas
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20180704

Carlos PIANO en Lo de Néstor, sábado 21 de julio 2018


El músico, autor y compositor cordobés, Carlos PIANO se presentará el sábado 21 de julio, a las 22:00, en Lo de Néstor 







20180522

Inauguración de la Muestra: REFLEJOS- Isabel Maratea (artista plástica) Intervención musical: Carlos Piano 25.5.18

Inauguración de la muestra

REFLEJOS 

󠀬〜〜〜

ISABEL MARATEA
artista plástica

 〜〜〜
Intervención musical: Carlos PIANO

25 de mayo a las 20:30

entrada libre

Código Montesco- teatro-restó / Gorriti 3956- Palermo- caba / (011) 3968 4292


20180511

Carlos Piano en La Paila- sábado 12 de mayo, 21:30. Costa Rica 4848-Palermo - caba


Carlos Piano en Peña La Paila, el sábado 12 de mayo a las 21:30
Costa Rica 4848- Palermo - Caba
Reservas al 4833 3599/ 15 4415 1190
Valor de la entrada: $150


Con clima intimista, siempre acompañado por su guitarra, el músico, autor, compositor e intérprete cordobés, Carlos PIANO, repasará sus 40 años de trayectoria, una historia de militancia, exilio, viajes, búsquedas y encuentros.
Poeta sin fronteras, con varias de sus canciones grabadas por artistas como Paola Bernal, Jenny Nager, Caixa da Música, Titi Rivarola, entre otros, ofrecerá un recital con canciones de su autoría y sus propias traducciones al español de canciones de Chico Buarque, Caetano Veloso, Oswaldo Montenegro e Iván Lins.




Folklore Club




Diario NCO


Carlos Piano: un trovador en Buenos Aires

Carlos Piano, sábado 12 de mayo, a las 21:30, en La Paila


Con clima intimista, siempre acompañado por su guitarra, el músico,autor, compositor e intérprete cordobés, Carlos Piano, se presentará el sábado 12 de mayo, a las 21:30, en La Paila, Costa Rica 4848-CABA.

Por María Maratea

Para NCO

Repasará sus 40 años de trayectoria, una historia de militancia, exilio, viajes, búsquedas y encuentros. Poeta sin fronteras, con varias de sus canciones grabadas por artistas como Paola Bernal, Jenny Nager, Caixa da Música, Titi Rivarola, entre otros, ofrecerá un recital con canciones de su autoría y sus propias traducciones al español de canciones de Chico Buarque, Caetano Veloso, Oswaldo Montenegro e Iván Lins.

Sábado 12 de mayo, 21:30- La Paila Costa Rica 4848.CABA.

Reservas: 4833 3599 o al 15 4415 1190


Acerca de Carlos Piano

Alguna de sus canciones:

Un día vos

Duermevela

En vivo en el Archivo Nacional de la Memoria (ex ESMA) 24 de marzo de 2014


Prensa gráfica:


(“…En las letras se percibe una sensibilidad sutil que se abre a metáforas que parten de imágenes cotidianas, en ocasiones teñidas de nostalgia. Claro que los acordes de bossa, presentes en casi todas sus composiciones –así como cierto aire de tango–, operan como complemento indisociable para el clima total… Diario La Voz: http://www.lavoz.com.ar/ciudad-equis/carlos-piano-el-penultimo-bohemio )


(“Carlos Piano es músico, compositor, guitarrista, poeta. Un viajero y no solamente en el sentido geográfico. En estos años, su tiempo se reparte entre Córdoba, donde nació —precisamente en La Falda— y Buenos Aires, en una zona cercana a Parque Chacabuco. El de Carlos es un viaje político, poético, musical y metafísico…”)

Agencia Paco Urondo: http://www.agenciapacourondo.com.ar/cultura/la-rumbita-de-piano )


(“…aunque el placer de escucharlo cantar en portugués hasta provoca apuestas entre público brasileño para adivinar de qué ciudad de ese país proviene. Sus años en Brasil le regalaron una pronunciación perfecta…”)

 Para La Fluvial de Tigre:  clickear

20180510

Carlos Piano en el programa de Adriana Schottlender por radio La Tecno el 10.5.2018

10 de mayo 2018

Carlos Piano visitó el programa Entre pitos y flautas, 
de Adriana Schottlender en radio La Tecno FM 88.3- Avellaneda







20180504

Carlos Piano con Pablo Hecker en radio Nacional Folklórica FM 98.7

jueves 3 de mayo de 2018

Carlos Piano con Pablo Hecker en radio Nacional Folklórica, FM 98.7 , anunciando su próxima presentación en La Paila el 12 de mayo a las 21,30. Costa Rica 4848 Palermo CABA


Escuchar el audio













20180404

Piano-Prat y guitarras en Matute Kultural Gerli-Avellaneda. 14 de abril 2018


 


Carlos Piano- Ariel Prat

comparten la noche en Matute Kultural Gerli

Sábado 14 de abril, a las 21.30 







Carlos Piano en Matute Kultural- Foto Beto Hernáez

Carlos Piano en Matute Kultural-Foto Beto Hernáez

Ariel Prat y Nico Pérez en Matute Kultural- Foto Beto Hernáez

Ariel Prat y Nico Pérez en Matute Kultural- Foto Beto Hernáez


20180402

Piano en Teatro Código Montesco. Miércoles 11 de abril, a las 21:30


Piano en Buenos Aires. Miércoles 11 de abril, 21:30

en  Código Montesco Teatro Restó
Palermo-CABA.Buenos Aires-AR



"Un mapa en el que me permito sumar mis pasos
entre huellas de los que más admiro..." C. Piano



20180203

Carlos Piano por Jorge Hardmeier para La Paco Urondo. 3 de febrero 2018


La rumbita de Piano

Carlos Piano, músico y poeta, presentará su repertorio que mixtura diversos géneros como el rock, el tango, el folclore y la música brasilera, el 9 de febrero, en La Paila, Palermo.



Carlos Piano (Foto: MMprensa)

Por Jorge Hardmeier
Carlos Piano es músico, compositor, guitarrista, poeta. Un viajero y no solamente en el sentido geográfico. En estos años, su tiempo se reparte entre Córdoba, donde nació —precisamente en La Falda—  y Buenos Aires, en una zona cercana a Parque Chacabuco. El de Carlos es un viaje político, poético, musical y metafísico. Y así comenzó, a sus 20 años, en una Córdoba convulsionada, como todo el resto del país: Hasta el momento de mi partida cursaba la licenciatura en Historia y  la carrera de Ciencias Económicas, ambas en la UNC (Universidad Nacional de Córdoba). Desde la secundaria venía desarrollando una militancia en diferentes grupos de izquierda con bastante exposición pública y dos detenciones. Después, vino el 24 marzo. Se podría decir que fue un exilio autogestionado, ya que en ese momento de desbande general había perdido contacto con mis cuadros superiores y no tenía forma de hacerlo por vía diplomática u orgánica. Brasil fue el destino elegido por varias razones: un lugar que ya conocía, con el que me une aún hoy una relación de profundo afecto. Casi fue como un “irse sin irse”, incluso, durante esos cuatro años de exilio, hasta hubo un regreso que duró varios meses, desde fines del 77 hasta julio del 78, en una época especialmente cruda y oscura de la que sin embargo guardo hermosos recuerdos de la gente con la que me encontré. Poetas, artistas afines ideológicamente. Eran una luz resistiendo ante tanta oscuridad.  En San Pablo comencé a hacer música profesionalmente. Hacía folklore argentino y latinoamericano y, a su vez, naturalmente, estilos musicales de autores brasileros.
Poco antes de la vuelta de la democracia, Piano, aprovechando un clima algo más respirable, regresa a Córdoba. En 1983 graba “Aquí podemos”, en dúo con Claudia Maté. Y fue parte de aquellos míticos recitales de La Falda: Desde mi regreso a Argentina comencé a hacer música en lugares pequeños, primero íntegramente con autores brasileros, luego con traducciones propias de varios de ellos y enseguida comencé a animarme con mis propias composiciones. Fueron épocas de mucho trabajo y bastante difusión en los medios; ello me llevó rápidamente a conseguir un lugar en lo que en ese momento era el festival de rock más importante en la Argentina. No son los festivales masivos los lugares que me atraen especialmente, sin embargo  tengo muy buenos recuerdos en especial de La Falda y del Chateau Rock. Fueron años en los que convivían dentro del rock nacional propuestas que iban desde el heavy metal hasta lo acústico, donde confluían distintas vertientes incluidas algunas netamente folklóricas, me acuerdo por ejemplo en la Falda 83, de compartir escenario con Charly García, Fontova, Celeste Carballo y en el 84 con el Cuchi Leguizamón, el Dúo Salteño, Víctor Heredia, el Cuarteto Supay, esto para demostrar la interesante amalgama de distintas corrientes.
¿Qué confluye en la música de Carlos Piano? Todo lo que escuché en la vida desde que nací. Y entonces es folclore, rock, bossa nova, tango y esa mixtura cantada con su voz particularísima, grave, íntima. En Piano convergen, entonces, esas músicas propias de las geografías que transitó: Sí. Influyen los ambientes, los paisajes, los sonidos, la cosmovisión del colectivo en cada lugar. Soy bastante permeable a adoptar los elementos que las circunstancias me proponen e incorporarlas para crear cosas nuevas.
Poeta también, Carlos traduce escribe letras para músicas de otros autores y musicaliza, a la vez, ciertos poemas de diversos autores: Tanto en uno como en otro caso y siempre tratándose de propuestas afines, tiene su atractivo trabajar desde uno u otro lugar con una consigna predeterminada.
En 1991 Piano grabó Noticias del barrio” en 2002 En vivo en el Salón Dorado, grabado en la Casa de la Cultura de la ciudad de Buenos Aires —ambos discos con canciones propias— y en 2012 CarnaLval, musicalización de poemas de Hernán Jaeggi.
Carlos Piano es también un tipo que se piensa y piensa la cultura. Vino de por medio, hablamos sobre la evolución del arte y si ese término es el acorde: El concepto de evolución no necesariamente implica que redunde en algo mejor. Me refería al arte como parte de una súper estructura cultural que acompaña a la evolución social. Para dar un ejemplo, el dadaísmo o el cubismo, técnicamente hablando, ¿podrían ser considerados un arte “mejor” que el arte figurativo tradicional? A veces, el hecho de romper las formas y plantear nuevos canales de comunicación permiten liberar ciertas expresiones, pero eso siempre va acorde con la evolución de la sociedad, que tampoco implica que esa evolución sea necesariamente hacia algo mejor.
Carlos Piano se presenta el viernes 9 de febrero, a las 22, en La Paila, Costa Rica 4848 (Palermo. CABA).
Reservas 4833 3599 / 15 4415 1190


http://www.agenciapacourondo.com.ar/cultura/la-rumbita-de-piano

20180109

Entrevista a Carlos Piano- Un trovador en el Delta, por Rosa Rochela


Entrevista a Carlos Piano
Un trovador en el Delta
por Rosa Rochela*
Músico, autor, compositor, intérprete y poeta, Carlos Piano vive con el corazón dividido entre dos ciudades: Córdoba, donde residen sus hijos, y Buenos Aires, dónde vive su amor. Aunque su relación con Buenos Aires nace a sus trece años, cuando desde su Córdoba natal su padre lo llevó a descubrirla, puntapié inicial para luego largarse solo y no perderse ningún festival de rock. Después, la militancia en la secundaria y en la universidad lo llevaron en los 70 a exiliarse en Brasil. Ya en los ’80, luego del éxito del dúo que conformó con la cantante Claudia Maté, decide vivir en Buenos Aires donde se presenta sólo con su guitarra y donde supo extender una red de admiradores y amigos que aun hoy lo esperan ansiosos ante cada llegada.
Alternando entre sierras, islas y dos ciudades, es en éstas donde lleva a cabo el ejercicio de su actividad con dos tipos de espectáculo: uno basado en clásicos de la canción del mundo con un inmenso repertorio de boleros, música popular brasilera, bossa nova, estándar de jazz, canción francesa de los 50 y 60.

El otro, con canciones de su autoría, algunas interpretadas y grabadas por artistas como Paola Bernal, Jenny Nager, Caixa da música, y sus propias traducciones al español de canciones de Chico Buarque, Caetano Veloso, Oswaldo Montenegro o Iván Lins, aunque escucharlo cantar en portugués provoca apuestas entre público brasileño para adivinar de qué ciudad de ese país proviene. Sus años en Brasil le regalaron una pronunciación perfecta. El clima intimista dentro de una unidad estilística siempre acompañado por su guitarra más tiene que ver con los trovadores de los 60. 
Con seis discos grabados, con varios de sus poemas seleccionados para antologías tanto en Argentina como en el extranjero, y a cargo de talleres literarios aplicados al formato de la canción, hoy, en uno de sus asiduos viajes a Buenos Aires, y después de la presentación en la que tuvo como invitado especial a uno de nuestros más queridos representantes de la canción ciudadana, Juan Vattuone, siempre desde su bajo perfil, Carlos Piano, se deja entrevistar sin dejar pasar por alto que no le gustan las entrevistas.

Carlos Piano. Foto: MMPrensa

Vivir en el Delta
¿Cómo es vivir en una isla?
Yo ya había tenido la experiencia de vivir al lado del río, en San Isidro, en los 80, durante un período que viví en Buenos Aires, ahí tuve la proximidad con la vastedad del río, pero uno está en una isla y es un lugar inspirador: el clima, la paz de las islas sobre todo cuando el turismo no está, el encanto de estar sentado en el muelle, los paisajes. También viví al lado del mar, en Río de Janeiro, pero una cosa es vivir al lado del mar o del río y otra es tener que atravesarlo para llegar a la ciudad, se necesita el contacto directo con el agua para moverse, para trasladarse. Hay que navegarlo.
Vos le escribiste una canción a la ciudad de Buenos Aires, que se llama Mal de sauce. ¿Existe el mal de sauce en la isla?
Sí, hay algo q te retiene, te inmoviliza, que te lleva a echar raíces en ese clima de paz, de tranquilidad, no exento de cierta melancolía. Tiene un tono calmo que te arrastra. Ese lado bucólico tan particular que tiene la vida en la isla. Pero la canción que le escribí a la ciudad de Buenos Aires la hice mirándola desde lejos, fue en San Isidro, desde la orilla del río.
También hay dos canciones tuyas que hablan de la isla. ¿Las compusiste allí?
Sí. Una es Arroyo Espera, la otra es Las islas azules que compuse junto al poeta Gastón Sironi.
¿Es tu lugar en el mundo el que te inspira canciones?
Mi lugar en el mundo es donde yo esté bien, es independiente de cualquier paisaje, tanto en la isla como en las sierras me he inspirado para escribir canciones, pero también en las ciudades. Mi parte autoral creativa tiene q ver, aunque no en forma excluyente, con cada lugar por donde paso.
El arraigo está donde se cruzan, aunque no siempre, los afectos con la posibilidad de sobrevivir. El hecho de que esas dos cuestiones no siempre confluyan, determina en mi caso esta circunstancia de vida seminómade.
El autor escribe canciones, el compositor música, el músico toca un instrumento, el poeta escribe poesía. ¿Cómo te llevás con todo eso?
Yo no soy un compositor en el sentido estricto de la palabra. No sé escribir música lo mío es puramente auditivo. Pero los roles los he tenido alternativamente tanto en uno como en otro. He escrito letras y también hice música para otros.
¿Cuál es la diferencia en componer por propia inspiración a que te lo pidan especialmente?
Las dos formas tienen su encanto, ya sea algo libre que se te ocurre porque sí o de algo que te han pedido con ciertas características. El desafío es distinto pero la forma de creación es la misma. Lo puedo hacer de las dos formas y pese a que muchas veces los condicionamientos te dan un cauce cierto por donde mandar tu creatividad, no implica que tenga menos valor la obra que finalmente queda.
¿Por dónde pasa y cómo es tu proceso de creación?
Puede pasar en cualquier lugar. Yo he ido cambiando mi forma de componer, no es que me siente a escribir, muchas veces hay ideas que me van apareciendo, a veces viene una melodía que me inspira una letra, a veces una letra que me inspira una melodía. No hay formula de ningún tipo. También hubo épocas en las que no escribía nada, le daba un valor superlativo a la idea que aparecía y la dejaba, hay canciones que las he terminado de armar después de mucho tiempo.
¿Qué es más importante la letra o la música?
Las canciones son poesía, están acotadas a un formato pero sin embargo ese formato puede significar que las palabras estén bajo el manto protector de la música y también bajo los límites que te impone ese manto protector, pero esos límites por ahí te dan una libertad mayor de expresión que el no tenerlo. La letra es muy importante. El último premio nobel de literatura (Bob Dylan) se lo dieron a un tipo que escribe canciones y por las canciones. La poesía es anterior a la escritura, anterior al lenguaje escrito y muchas veces fue desde tiempos inmemoriables, digamos, un recurso mnemotécnico para conservar en la tradición oral, el caso más extremo son los doce mil versos de los vedas por ejemplo y de tantos otros que servían para eso, la rima te da una posibilidad de recordar más fácilmente ciertas cuestiones
Cuando los libros no existían los poetas entonaban sus versos acompañados de una lira con la que daban cuatro notas. Al tener una métrica y una rima, ya le da musicalidad a la palabra aun sin la sofisticación de meterlo en un sistema más complejo con una melodía, de hecho hay poesías que tienen la melodía en las palabras mismas. A lo largo de los siglos se van perfeccionando los instrumentos, van apareciendo los trovadores, los juglares, los trovadores era más cortesanos, era más fino su lenguaje, los juglares iban de pueblo en pueblo cantando, exaltando a héroes o hablando del amor, sobre los temas universales. Hay canciones que son reconocidas como tales y han sobrevivido, su origen se pierde en el tiempo pero aún son rescatables como canciones hoy en día
¿Por ejemplo cuál?
Se me ocurre La Feria de Scarborough, una vieja canción del siglo XI que toma notoriedad mundial cuando la graban Simon y Garfunkel.
En tus talleres, ¿se aprende a escribir canciones? ¿Cualquiera puede hacerlo?
Si bien lo que fundamentalmente se necesita es talento, de ahí en más, se necesita la técnica, siempre. Hay cantidad de elementos que confluyen, se puede tener una técnica propia, por ejemplo un tipo que la desarrolló porque no podía acceder a una formación académica y tenía una guitarra que afinaba como podía y tocaba. Eso eran los guitarristas bluseros negros de los años ’30, ’40, ’50, como Muddy Waters, B.B.King q recorrían Mississippi o Chicago, una música que era marginada dentro de los mismos Estados Unidos y de la que abrevaban los ingleses: guitarristas como Keith Richard, Eric Clapton, Jeff Beck, por ejemplo, esperaban que esos discos cruzaran el mar porque era la música q los atraía.
La idea de los talleres es llevar un lenguaje apropiado más poético hacia las letras y no escribir desde el vamos con errores. Habrá quien domine la técnica y no tenga el talento natural y habrá quien tenga el talento natural, con lo que pueda mandarse una genialidad pero puede adolecer de una serie de faltas. En el flamenco los guitarristas no tienen una formación erudita. Paco de Lucía era eso, pero se metió a estudiar música para poder interpretar a Manuel de Falla, a Isaac Albenis…
¿Y qué es más importante, o sea, qué pega más, el ritmo, la armonía, o la melodía?
El ritmo te pega en los impulsos básicos, la melodía en la parte más intelectual si se quiere, pero lo que afecta fundamentalmente a la cuestión emocional es la armonía. Y hay distintas formas de aplicarla culturalmente, acá nosotros nos movemos con la escala dodecafónica inventada en un determinado momento arbitrariamente: estas son las notas, estos son los sostenidos, etc. Los orientales, por ejemplo, usan la micro tonalidad, entre un tono y un semitono así como lo conocemos nosotros, ellos tienen cantidad de notas intermedias y la armonía no se usa tanto.
La música estuvo reglamentada hasta políticamente, en función de decir queremos transmitir un mensaje que pueda influenciar de una determinada manera y no podemos dejar que se salga de estos parámetros. El canto gregoriano, los monjes que cantan al unísono no tienen un juego de voces en absoluto en ninguno de ellos y eso estaba hasta penado porque la armonía afectaba sentimentalmente. En China en alguna época estuvo prohibida. El Do más alto de la escala estaba prohibido en la Alemania nazi porque decían que era cosa de negros, era cosa de estridentes jazzeros.
Siempre hay factores extras que te tratan de limitar la capacidad creativa, que te condicionan, hoy manda el mercado no sin intencionalidad, no es que te dé la libertad: usted elija lo que quiera, no, porque si a vos te están machacando y metiendo todos los días una música con cierta característica, vos terminás tarareando la peor inmundicia y peor, te termina gustando. Lo q se salga afuera de eso no te gusta, te aburre y en general toda la música que se fogonea últimamente en los últimos treinta años, veinte años sobre todo es la más ramplona, la más embrutecedora.
No sea cuestión de elevarse
Todo lo contrario, porque se necesitan tener estúpidos que puedan ser manipulados fácilmente, que se emocionen con lo más primario.
Cuando nació el bossa nova decían q eran desafinados porque usaban formas inusuales, metían acordes con novenas, trecenas, cuartas, séptimas, en una armonización novedosa y más rica. El famoso Desafinado que compone Jobim (Tom) es una suerte de respuesta a esos conceptos. Yo he escuchado a gente decir Spinetta sí, me gusta, pero desafina, y decir que Spinetta desafina es no tener la más mínima noción de nada, es simplemente tener el oído acostumbrado a cualquier cosa, más que acostumbrado, envenenado.
En los festivales se exacerba más toda la cuestión jetona donde se aplica lo que se fundamenta en el golpe bajo y el lugar común, necesitan patrioterismo para que no haya patriotismo, necesitan basarse en sentimientos vulgares y de cuarta para que no sean exacerbados otros tipos de sentimientos, y a la gente así la condicionás, y también condicionás a los artistas, no es que el mercado te vaya a dar libertad, no, es todo lo contrario, es una de las formas más sutiles, elípticas, pero más brutales de condicionar la libertad creativa.
Claro, no es lo mismo escuchar el adagio de Albinoni que cualquier cosa de alta rotación que te imponen los medios.
Atahualpa Yupanqui una vez, conversando con el pianista Miguel Ángel Estrella sobre la importancia de escuchar buena música, le dijo que si cualquier persona escuchara Bach cotidianamente, aunque sea un poco, media hora por día, al cabo de un año va a ser mejor persona. Una declaración que me pareció de lo más reveladora en cierto punto, no dijo va a tener el oído más educado, no, dijo va a ser mejor persona. La belleza nutre en cualquier nivel. Desde el terreno del arte cuanto más calidad tenga más te va a elevar el criterio, por decirlo de alguna manera y sacar la elevación del terreno de lo místico.
¿Te trajo confusiones llamarte Piano y tocar la guitarra?
A veces ha sucedido, sí, que han ido a escuchar a un pianista y algunos me han preguntado si no me lo puse yo, si no es el nombre artístico.

Pero cómo te ibas a poner Piano si tocás la guitarra.
Claro, me tendría que haber puesto en todo caso Carlinhos da Viola, pero ya existía uno.

*Rosa Rochela es Licenciada en Filosofía y Periodista.